Los videojuegos y la naturalización de la violencia

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La similitudes entre el ataque terrorista y el juego Fortnite despertaron dudas sobre la relación entre esos contenidos y la vida real.

El ataque criminal en Nueva Zelanda que dejó 49 muertos y 48 heridos en dos mezquitas, ha despertado un viejo análisis sobre que influencia pueden tener los videojuegos en la vida real.

Esto porque uno de los detenidos, el australiano Brenton Tarrant, autor de la masacre, transmitió todo su accionar por Facebook Live y muchos de los que vieron las escenas rápidamente notaron sus coincidencias con el juego online Fortnite, en donde el objetivo es matar. 

El atacante prácticamente imitó secuencias de ese juego, pero esta vez no frente a una pantalla si no en la realidad, y a disparos mató a sangre fría. ¿Qué puede generar en las personas el acceso y uso de estos contenidos? 

Profesionales mendocinos hablaron  y opinaron al respecto.

“Es morboso ver algo así, salvo cuando somos conscientes de que estamos ante una película, por ejemplo. El llamado de atención aquí y en relación a los videojuegos, es como se puede naturalizar la violencia y como uno se anestesia ante el sufrimiento del otro”, explica Nancy Caballero, psicóloga especializada en niños y adolescentes.

Hace muchos años esto se da cada vez como más naturalidad. Se siente que se ha perdido el límite entre lo real y lo ficticio”, agrega.

Alejandro Castro Santander, psicopedagogo dedicado a temas de educación, se pronuncia en la misma sintonía: “En este caso de Nueva Zelanda claramente hay un trastorno delirante de este muchacho, una patología de base. Los videojuegos violentos refuerzan conductas violentas, no es que en esas plataformas hay aprendizaje”:

“Hay una alerta para los padres de los chicos que utilizan este tipo de juegos , porque te encontrás que hasta llegan a no dormir o no comer, porque el juego los obliga a seguir; si paran les matan el personaje. Este alimenta la adicción y lo ideal sería controlar tiempo y exposición ante estos contenidos”, añade Castro Santander.

Además de esto, hay más aspectos negativos para resaltar sobre el consumos de estos materiales audiovisuales. “En los videojuegos es gracioso matar a uno, o tenés más puntos si lo conseguís. Sería terrible perder el límite ente lo lúdico y lo real, cuando estas situaciones se dan cada vez con más naturalidad”, remarca la psicóloga.

“Hay más visibilización de muertes violentas, salta la sangre por todos lados. Al mirar esto y no espantarme es porque se ha perdido sensibilidad. Nos vamos adormeciendo”, insiste Caballero, y se pregunta: “¿Por qué no gana en estos juegos el que tiene otras aptitudes y no las de matar?. Una persona madura tiene que tener la capacidad de pensar y diferenciar una cosa de la otra, el chico no tiene siempre ese discernimiento”. 

La necesidad de exponerlo en Facebook

El australiano que concretó la masacre dejó todo registrado, tras 17 minutos de transmisión en vivo por Facebook Live, conducta que para los especialistas tiene un claro objetivo.

“Evidentemente necesitaba mostrarlo al mundo para ser mencionado y hasta reconocido por otros terroristas. Otro aspecto muy común es grabarlo para luego volver a verlo y recrear ese momento de placer para ellos . Esto es consecuencia de haber incorporado las redes sociales a nuestras vidas. Si no me retrato o filmo, siento que no lo hice”, sostuvo Jorge Chaves, abogado especialista en derecho informático.

Nota: El Diario Los Andes

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