Con 90 años y una historia que es leyenda. Américo Moroso, el querido bandoneonista de Justo Daract, falleció dejando una huella profunda en la cultura sanluiseña y en el corazón del tango argentino.
Nacido en Villa Salles, descubrió su amor por la música desde chico. A los 14 años ya tocaba en escenarios y a los 18 dirigía su propia orquesta. Su talento, su humildad y su pasión lo convirtieron en un ícono del género.
Fue protagonista de una vida dedicada a la música: más de siete décadas con el tango como bandera, un documental estrenado en 2022 y una autobiografía publicada en 2024.
Hoy, Justo Daract lo llora. Su música sigue viva en cada acorde, en cada recuerdo.
Gracias por tanto, maestro Américo.





